lunes, 1 de octubre de 2012

La resistencia de la Comunidad de Huexca en el Estado de Morelos

Comunidad de Huexca, Morelos.


El Encuentro Nacional Campesino que se llevará a cabo en Anenecuilco (Estado de Morelos), cuna del calpuleque Emiliano Zapata, los días 21 y 22 de octubre, además de la marcha al Congreso del estado realizada el 1º de septiembre fueron acordadas por 171 representantes de 58 pueblos indígenas y organizaciones de los estados de Morelos, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, Nayarit, Hidalgo, Michoacán, Estado de México y Guerrero, en el marco del Encuentro de Pueblos Unidos en Defensa de la Tierra, el Agua y el Aire, que se realizó el día 18 de agosto en Tepoztlán para enfrentar los problemas de los pueblos y comunidades de Morelos por la puesta en marcha de diversos megaproyectos de infraestructura como la ampliación de la autopista en Tepoztlán, la construcción masiva de viviendas  “GEO” en Tetelpa, la termoeléctrica y el gasoducto en la localidad de Huexca. Este último afectará a 77 ejidos de 22 comunidades, atravesará a unos 60 pueblos de los estados de Tlaxcala, Puebla y Morelos. Sus historias comunes de luchas contra el despojo de sus tierras, recursos naturales y  la represión ejercida por los gobiernos federal, estatal y municipal, fortalecen su voluntad para la defensa de su dignidad.


Comunidad de Huexca, Morelos.




La consulta previa, libre e informada a los pueblos y comunidades es una obligación del Estado –establecida en la Constitución, en la Ley Reglamentaria del artículo 2 bis, en el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y en la Ley de Consulta Estatal. Sólo a través del diálogo sincero puede haber un beneficio mutuo. Esto no sucedió en Huexca. En el 2004 la empresa estadounidense The Williams Companies –por medio de su subsidiaria Gas Zapata– con al apoyo del gobierno en turno ya había pretendido emplazar un gasoducto en la comunidad Magdalena Axocopan (municipio de Atlixco, Puebla), la cual se opuso contundentemente y no permitió la puesta en marcha del proyecto. Ahora la Comisión Federal de Electricidad y el gobierno del estado de Morelos planean construir en la localidad de Huexca un conjunto de obras como parte del Proyecto Integral Morelos: dos termoeléctricas, un gasoducto, un acueducto y torres de alta tensión; siendo las empresas españolas ELECNOR y ABENGOA las principales beneficiadas de estos desarrollos.



Imagen Internet


El 19 de septiembre de 2010, en San Martin Texmelucan (Puebla) explotó un gasoducto debido al crecimiento urbano, teniendo trágicas consecuencias para la población. Uno de los productos y residuos más peligrosos y altamente tóxicos que utiliza y genera una termoeléctrica es el gas cloro, se calcula que se ocuparán 3 mil 800 kgs de dicha sustancia por día, después estos serán enviados a la Barranca de Tezotitlán, que se encuentra a una distancia muy corta de la comunidad de Huexca.


Se estima que la termoeléctrica demandará grandes volúmenes de agua que serán abastecidos  desde el municipio de Cuautla, y utilizará millones de litros del vital líquido al día para su funcionamiento –el acueducto transportará cantidades que equivalen al consumo diario de 200 mil personas aproximadamente. Por otra parte, el gasoducto recorrerá 23 kilómetros en una zona volcánica de alto riesgo, por lo cual el Comité Científico de Riesgos del Volcán Popocatepetl del Instituto de Geografía de nuestra UNAM y especialistas del Centro Universitario para la Prevención de Desastres de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (CUPREDER-BUAP) declararon que no es viable construir la planta termoeléctrica ni el gasoducto. Las tierras por donde pasará el gasoducto no son tierras ociosas, se están cultivando y dan alimento a nuestros pueblos.



Explosión de un Gasoducto





El despliegue de estas infraestructuras se escuda en el discurso desarrollista del Estado que, en aras de un supuesto “interés general”, violenta los derechos de las comunidades a decidir sobre sus territorios. Son, finalmente, proyectos subordinados a la lógica de generación de ganancias para las compañías privadas y grupos de poder político involucrados. Como trabajadores sabemos que la instauración y profundización del neoliberalismo no solamente ha significado un reordenamiento de la relaciones de explotación en el mundo del trabajo, este ha implicado paralelamente un reordenamiento del espacio nacional para el saqueo y usufructo privado de los recursos naturales estratégicos como la biodiversidad, los energéticos, los minerales, la fuerza de trabajo, etcétera. Esta reorganización de los territorios es inherente a la expansión de la acumulación de capital, amenaza con destruir importantes ecosistemas locales y formas comunitarias de convivencia y reproducción social en virtud de un desarrollo que se verifica ya como catástrofe en diversos espacios de nuestro país.



Asamblea Interuniversitaria realizada en la Comunidad de Huexca, Morelos.


Por medio de un resolutivo especial aprobado en nuestro XXXI Congreso General Ordinario el día 26 de agosto hacemos un pronunciamiento público en contra de la construcción de la termoeléctrica y del gasoducto en la localidad de Huexca, los trabajadores del STUNAM nos solidarizamos con  la resistencia de las comunidades afectadas.


El Pueblo Unido jamas será vencido 

Septiembre  del 2012
COLECTIVO 27 DE MARZO STUNAM

domingo, 16 de septiembre de 2012

Cocito.

 "ST. JOHN", JOEL PETER WITKIN



 
Eduardo Ledesma


Esta pinche cabeza me está matando… ¡Pesa tanto, carajo! No sé si dejaré de sentir el cuerpo. No sé si acabar de agacharme del dolor, o seguir sosteniendo mi calva. Las yemas de los dedos punzan. Son pequeños látigos, de lo fuerte que se contraen las sienes entre ellos. No puedo hablar. Sólo siento como corre por mi nariz el hilo de sangre. Una gota se estrella contra la punta de mi zapato… Ya no puedo abrir los ojos, me sofoco, sólo veo mi cabeza estrellándose contra el suelo. Aplastada por la nausea constante que abre mi cráneo. Ya no es mi cabeza, es un globo perfecto y expandido, relleno de aire, azotando mil veces contra el piso, similar al salto de la pelota de plástico de mi hijo. Si él pudiera verme, ¿Qué haría si estuviera aquí? “¡¡Papá!! ¡¡Papá!!”. Un llanto impotente.

…Todo pasa por mi cabeza en un instante, sin poderlo decir, sin realmente saberlo. En medio del dolor, sin ninguna distancia. Quien sabe quién será el loco que dice todo esto. No soy yo, estoy en otra parte. En llamas, en medio de una fiebre satánica, consumido por una convulsa combustión espontánea. Hace de mí cenizas de carne, clavada sobre la rota espina dorsal, esparcida sobre el resto de mis huesos. Bajo mis escombros, un par de pies colgantes. Son los cables de un puente, a punto de caer.

…¡¡¡Que alguien pare ese martinete!!! ¡Ese zumbar hambriento! ¡¿Por qué es tan incansable?! ¡Agudo, como el filo de un cuchillo plañidero! ¡El rechinar del metal contra el metal! ¡El llanto de mi hijo, y de mi madre que se suicidó! ¡¡¡Dios!!! ¡¡¡Para tal frenesí, y volveré a creer en ti, sino es que ya veo tu rostro, dibujado por mi angustia!!! “¡Soy yo! ¡Soy yo!” Grita un extraño dentro de mí, mientras  me sumerge en una tina de mercurio hirviendo, jalándome con sus manos. Salen de aquél espejo, en medio de resplandores.

…Se pierde mi rostro. Es piel diluida, en el fondo de aquél mar de metal. Sólo queda un habla, o algo semejante. No es mi voz. Ni siquiera es mi voz, ojala fuera así, una esperanza… Sólo veo un desvanecer… es mi cuerpo… Sólo un eco, el mío, lo que queda de mí, ¿Seguiré siendo algo?... El respiro de un extraño, inaudible, en medio de la oscuridad. Quizá, sólo quizá.

¿Habré muerto? Si no es así, creo que esto, es lo más cercano ¿Por ello lo siento peor que la muerte? No sé qué se siente, y, sin embargo, creo poder compararlo… Peor que todo aquello. Aquello que alguna vez imaginé, cuando dejé de ser niño. Quizá he vuelto al vientre de mi madre. Sólo que ahora, ella ésta tres metros bajo tierra… ¿Puede ser infinita una agonía? ¿Despertaré para que un médico, joven e inexperto, me diga: …?




"THE KISS (V.2)" , JOEL PETER WITKIN

lunes, 3 de septiembre de 2012

Los Trabajadores del STUNAM ante la Crisis Interna y Social.



“La lucha del tipo sindicalista es pues incapaz de modificar la estructura del sistema […] se limita a reivindicar en el campo de los consumos individuales, del ocio, en una palabra del no trabajo, compensaciones al hecho de que el obrero siga siendo un no hombre en su trabajo […].” (André Gorz).


Como trabajadores, universitarios y jóvenes nuestras vidas han transcurrido en estas últimas tres décadas entre las crisis, el estancamiento y la decadencia social, situaciones y condiciones similares que la mayoría de los jóvenes compartimos en este México crudo y a veces bizarro. Este espacio-tiempo en el que el desenvolvimiento de nuestras cortas vidas se  ha visto obstaculizado por la carencia, la debacle económica, la falta de oportunidades de educación, culturales y deportivas, la discriminación y marginación, la violencia sin razón –en los últimos años atroz–, la desintegración familiar, las adicciones –a las drogas, al alcohol y tabaco–, han sido constantes en la vida de la juventud mexicana. Sin  embargo, frente a tales procesos la diferencia la marcan el amor sincero y la educación. La Universidad es la alternativa para una juventud que no cree más en lo que este país y sus gobernantes ofrecen. La Universidad es ese otro espacio-tiempo en el que se sincronizan y conviven las actividades y discusiones académicas y políticas, las deportivas y culturales, las lúdicas y de expresión libertaría, las actividades informativas, de servicio social y a la comunidad, los conciertos, la diversión y la alegría se entrelazan con la organización y el compañerismo. Sin intención de decir que no hay problemas dentro de nuestra universidad, esas cualidades son las que la constituyen verdaderamente y más profundamente que su maniquea y burocrática institucionalidad. Por lo que la UNAM nos ha dado y representa para el despliegue de una sociedad mejor para los jóvenes, tengo el compromiso y la obligación de hacer una crítica constructiva de ese tiempo-espacio que me ha tocado vivir y producir, aquel de nuestro quehacer político sindical.

En estos no tan pocos años que tengo de trabajar para esta noble institución, he visto ingresar y jubilarse a mis compañeros, unos se van dejando buena parte de su vida y fuerza, otros entran con la esperanza de tener una vida mejor a través de un empleo estable, pero en ese espacio-tiempo que existe entre ambas generaciones se erigen pseudo valores y actitudes –incluso hasta heredadas– que han derivado en la despolitización, la coacción, la corrupción, la apatía y la indolencia, todas cualidades negativas de  la vida sindical y que una vez arraigadas en el trabajador son muy difíciles de extirpar. Pero un buen y eficaz trabajo político y de organización fundamentado en nuestros más preciados instrumentos y logros, como el Estatuto de nuestra organización sindical y el Contrato Colectivo de Trabajo vigente –además de sus no menos importantes Reglamentos y  Normatividades derivadas–, debería ser suficiente para detener esta descomposición invisible, obscura y “aparentemente inexistente” para algunos. Empero, la estructura política operativa de nuestro STUNAM –Congreso General, Consejo General de Representantes, Comité Ejecutivo, las Asambleas Delegacionales, los Delegados Sindicales, las Comisiones Mixtas Contractuales, autónomas y de fiscalización– no está exenta de estos nefastos rasgos de burocratización y decadencia.




Conformismo




El momento actual caracterizado por el proceso de concentración económica, técnica y financiera en un reducido grupo de empresas y grupos de poder político-económico –monopolios, oligopolios nacionales y/o trasnacionales– que les permite tomar decisiones determinantes que afectan a la sociedad en su conjunto y a nuestro planeta. En este proceso el “Estado moderno” ha jugado el papel de regulador o (desregulador), de tal forma que el interés general queda subordinado al interés de esos grupos, es decir, supeditados al interés y la lógica del Capital globalizado. Las condiciones materiales y sociales de la expansión privada-capitalista han sido financiadas con fondos públicos: exenciones  fiscales, subsidios, rescates bancarios, carreteros, etcétera. En este contexto, las decisiones fundamentales las toman las oligarquías económicas y políticas que escapan al control y el interés de la sociedad, es decir al conocimiento y la deliberación de las mayorías debido al ocultamiento de la información sobre los negocios privados y el “secreto de estado”; hechos que han propiciado el desgaste de las instituciones representativas, ya sean partidos o sindicatos, que a la larga se han convertido en correas de transmisión burocráticas, de negociaciones arbitrarias, es decir, permitiendo la manipulación y el control de los trabajadores, impidiendo la posibilidad de la organización, de crear y ejercer una voluntad colectiva.



El uno para el otro



La vida democrática bajo el capitalismo ha entrado en crisis, provocando el desinterés de los trabajadores, reduciendo sus expectativas a la lucha economicista-individualista, de tal forma que logre un nivel de vida “cómodo” y sin visión del futuro: ¡consume y cállate! Porque la exigencia de una “vida mejor”, en términos cuantitativos, puede ser absorbida por el capitalismo (André Gorz).




Naranjo




El desafío más importante  para los trabajadores en la actualidad, es la lucha contra los efectos del  desarrollo capitalista voraz, elevar el nivel de conciencia de la lucha a librar en la perspectiva de construir otra estructura económica y política de desarrollo diferente al capitalismo es estratégicamente esencial. Hablemos claramente: los trabajadores deben superar el carácter conformista de sus luchas y anhelos a las leyes y reglas del capitalismo para retomar el camino hacia la construcción de una estrategia que recupere la vigencia y necesidad del socialismo.

La crisis civilizatoria que hoy nos aqueja impone a los trabajadores la necesidad de avanzar y consolidar la organización, pues las reivindicaciones tradicionales como las actuales ya no pueden ser logradas sino en el plano de una lucha más general, esto es, que involucre todas las reivindicaciones sindicales: estabilidad en el trabajo, condiciones impecables de trabajo, mejoras salariales, empleo para todos, seguridad social, etcétera; todas implican objetivamente una lucha frontal contra la rigidez creciente del sistema y su voraz lógica de acumulación y devastación.



Convención Nacional Contra la Imposición, Atenco, 2012



En el construcción de la alternativa de la clase trabajadora y por ende de la sociedad, las luchas de diversos sectores –como el #YoSoy132, el SME, los mineros, los comuneros, los pueblos, los profesores, los campesinos, los zapatistas, entre muchos más– deberán articularse para constituir un frente de vanguardia –proceso que ha comenzado ya con la primera Convención Nacional Contra la Imposición celebrada en Atenco el pasado 14 y 15 de julio. Creemos firmemente que la experiencia del STUNAM puede aportar mucho para lograr la unificación de las luchas, pero para ello es importante una reflexión hacia el interior de nuestra organización, que permita desde la crítica revertir los peligros de una creciente despolitización no solo de las instancias de dirección sino de la base trabajadora, que ha llevado al retroceso de algunas reivindicaciones que, paradójicamente, dieron origen al mismo sindicato. La politización, la capacitación sindical y la movilización con cohesión solidaria con las más recientes expresiones y movilizaciones de los últimos meses se erigen como la única vía para trascender más allá del capitalismo y transformar nuestra realidad social.


Agosto del 2012


COLECTIVO 27 DE MARZO STUNAM

domingo, 2 de septiembre de 2012

RESOLUTIVO ESPECIAL EN SOLIDARIDAD CON LA RESISTENCIA DE LA COMUNIDAD DE HUEXCA (ESTADO DE MORELOS) LEÍDO Y APROBADO EN LA PLENARIA DEL XXXI CGO DEL STUNAM EL DÍA 26 DE AGOSTO.

México D.F., a 25 de agosto de 2012.


Compañeros Delegados presentes en este XXXI Congreso Ordinario de nuestro sindicato:

Sabemos que la instauración y profundización del neoliberalismo no solamente ha significado un reordenamiento de la relaciones de explotación en el mundo del trabajo, este ha implicado paralelamente un reordenamiento territorial del espacio nacional para el saqueo y usufructo privado de los recursos naturales estratégicos, como la biodiversidad, los energéticos, los minerales, la fuerza de trabajo, etcétera. Esta reorganización de los territorios, por demás inherente a la expansión de la acumulación de capital, amenaza con destruir importantes ecosistemas locales y formas comunitarias de convivencia y reproducción social en virtud de un desarrollo que se verifica ya como catástrofe en diversos espacios de nuestro país.

La comunidad de Huexca, ubicada en el municipio de Yecapixtla al noreste de Morelos, resiste actualmente a la construcción de una termoeléctrica que se inscribe en un plan de ordenamiento territorial conocido como “Proyecto Integral Morelos”, el cual implica la construcción de dos termoeléctricas, un gasoducto que iría desde Tlaxco (en el estado de Tlaxcala) a la localidad de la Huexca. Este proyecto solo beneficiará a las compañías españolas encargadas de su construcción y gestión, además de que acarrea múltiples afectaciones medioambientales y sociales.

Como trabajadores pertenecientes al Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM) que luchamos en contra de las estrategias neoliberales que afectan nuestros derechos más fundamentales y conscientes de la necesidad imperativa de la unificación de las fuerzas progresistas antisistémicas del país: hacemos un pronunciamiento público en contra de la construcción de la termoeléctrica en la localidad de Huexca, y nos solidarizamos con  la resistencia de la comunidad local.


¡NO MÁS INFRAESTRUCTURA PARA EL 

CAPITAL!


¡LA TÉCNICA AL SERVICIO DEL PUEBLO!


COLECTIVO 27 DE MARZO STUNAM

domingo, 5 de agosto de 2012

México en la ruptura: ¡neoliberalismo o emancipación social!

“El viejo mundo se está muriendo. El nuevo mundo tarda en aparecer. Y en este claro obscuro los monstruos surgen.” Antonio Gramsci

Naranjo, El Universal


Frente a la militarización profundizada por los gobiernos panistas, a la crisis económica permanente, al inminente regreso del neoautoritarismo priísta al gobierno federal mediante un proceso electoral fraudulento y ante la pudrición de la “izquierda” institucional, en la actualidad tenemos la irrupción creciente de movimientos sociales de diversa índole, desde estudiantiles, sindicales, de la sociedad civil e indígenas: todos, siguiendo estrategias de resistencia diversas y pugnando programas políticos específicos, convergen en la necesidad urgente de construir alternativas al régimen neoliberal que ha predominado en las últimas décadas, mismo que ha engendrado un sistema político y económico antagónico al amplio conjunto de la sociedad.


Animal Político


En 1988 la cúpula panista pactó con el PRI la llegada a la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, así se creó una alianza que se tradujo en el desmantelamiento del aparato del estado para el desarrollo nacional, la liberación de la economía, la desnacionalización de la banca, la redefinición de las relaciones con la iglesia, la privatización de los sectores estratégicos, la precarización de las relaciones de trabajo, la privatización de la  educación pública, la seguridad social  (el caso terriblemente emblemático de la guardería ABC de Sonora, se debió en gran medida a que bajo el esquema de subrogación fueron concesionados servicios exclusivos del IMSS a particulares), etcétera. Con el arribo del PAN al poder ejecutivo en las elecciones del 2000, la mancomunidad neoliberal se reafirmó, pues mas allá de la alternancia que la sociedad buscaba el gobierno panista afianzó su poder  en las mismas prácticas y corporaciones corruptas que sostuvieron a los distintos regímenes priistas. Posteriormente se proclama como ganador a Felipe Calderón en las elecciones fraudulentas de 2006 y ante la falta de legitimidad de su gobierno emplea la estrategia de una supuesta guerra contra el narcotráfico que desemboca en la militarización y balcanización del país con más de 60 000 muertos. Así mismo, en los últimos años una parte del PRD se ha convertido en aliada e impulsora de las políticas neoliberales y de militarización.






A esta historia de simulación democrática hay que agregar la pobreza y desigualdad en la que se encuentra sumergido nuestro país. Pese a los esfuerzos del régimen calderonista por levantar como trofeo la supuesta estabilidad macroeconómica frente a los “catarritos”, la realidad es que la crisis del 2008 fue la peor crisis que nuestro país ha experimentado desde 1982 –el PIB se contrajo en un 8%. Las crisis capitalistas ocurren en tiempos múltiples, pero comúnmente cuando se habla de crisis se entiende aquél momento coyuntural, de lapsos relativamente cortos, que resulta de unas simples deficiencias específicas en el funcionamiento del sistema económico social moderno. La verdad es que una visión de la crisis de ese tipo no nos ayuda a comprender la verdadera complejidad del fenómeno. Una reflexión más radical de ésta la podemos encontrar en los planteamientos de Carlos Marx, cuya crítica a la forma económico-política capitalista de la Modernidad gira en torno a la revelación de la crisis fundamental sobre la cual giran todas las demás: la crisis que se expresa en la contradicción entre el valor y el valor de uso. Contradicción permanente que podría explicarse de la siguiente manera: la forma natural de la reproducción social se subordina a la reproducción abstracta del valor, o en otros términos más comunes, a la obtención de ganancias por parte de la clase capitalista. De esta manera, la crisis bajo el capitalismo es cotidiana puesto que para garantizar nuestra vida, nuestro bienestar, nuestra sobrevivencia, debemos aceptar al Dinero y al Mercado como aquellos entes que organizan nuestras relaciones (de producción, de consumo, culturales ¡inclusive biológicas!). 


Foto internet


Es así que vivimos tiempos de emergencia que requieren la puesta en práctica de al menos pequeñas porciones de imaginación y creatividad utópica: en nuestro país –y en todo el Mundo– se está arribando a otro de esos puntos de inflexión histórica de los cuales no sabemos a ciencia cierta qué nuevas prácticas y narrativas sociales surgirán –tal como a finales de los setenta la crisis mundial dio paso al neoliberalismo–, aunque sí podemos reconocer algunos de sus rasgos: o permitimos la imposición de la narrativa y práctica neoliberal representada en Enrique Peña Nieto y la alianza del PRI y el PAN para aprobar las reformas estructurales –razón por la cual en Europa y Estados Unidos miles y miles de ciudadanos salen a las calles para tratar de impedir el ajuste estructural–, o nos colocamos del lado de aquellos países y movimientos progresistas que anuncian tiempos postneoliberales y postcapitalistas.


Multitudinaria concentración en el estadio cochabambino, Bolivia


¿Qué es lo que nos comunica el movimiento #Yosoy132? Sus demandas son claras: la democratización de los medios de comunicación, la no imposición de Enrique Peña Nieto a la presidencia de la República y la reivindicación de los anhelos de justicia y transformación social, así como la necesidad de trascender el modelo neoliberal imperante. Es un movimiento que surge en la coyuntura electoral, pero que, como en el caso de las crisis, es expresión de un malestar más profundo: aquél de los jóvenes mexicanos que han vivido las primeras décadas de sus vidas en un país secuestrado por un sistema político y económico (nacional e internacional) de dominio y explotación, de violencia e injusticia. El capitalismo nos ha negado a los jóvenes un conjunto de posibilidades para hacer de nuestra estancia en este mundo algo maravilloso: nos niega trabajo digno, cultura, información, salud, educación, sentido comunitario. 


Sin embargo, frente al despojo permanente de nuestras aspiraciones, la capacidad creativa de ser políticos propia de los jóvenes retorna, no se extingue ni se sofoca, adquiere vitalidad en la práctica, en la espontaneidad y en la organización. Pero ¿hasta dónde llegará esa creatividad? Creemos que depende mucho del tipo de utopía que los estudiantes y jóvenes asumamos como guía de nuestra acción y pensamiento. Si es que por principio rechazamos la visión posmoderna de que “las utopías han muerto”. Así, debemos reconocer de entrada la imposibilidad, aquí y ahora, de una transformación radical del sistema, pero también debemos partir de la premisa de que es necesario comenzar por aceptar que la Modernidad capitalista es una utopía que esconde bajo su apariencia modernizadora la promesa de la barbarie. 


Ciudad Universitaria, Foto internet



El filósofo Bolívar Echeverría afirmó hace años que: “La izquierda está por construirse. Es un fantasma que quiere encarnar. Son muy escasas las posiciones políticas en el mundo actual que sean capaces de afirmar como programa político la construcción de una modernidad alternativa.” En México los primeros rasgos de esa nueva izquierda nacieron con el levantamiento del EZLN en Chiapas, hace dieciocho años. Su ejemplo debe ser rescatado. Cualquier movimiento social que busque reconstituir la práctica política de izquierda debe asumir como programa de acción el inicio de la construcción de un sistema político y económico moderno no capitalista.


EZLN en Ciudad Universitaria



Trabajemos las alternativas que desde los movimientos sociales por la autodeterminación y seguridad comunitaria, por la paz con justicia y dignidad, por la soberanía alimentaria y energética, por los derechos de los trabajadores, la autonomía indígena, las libertades modernas, asumamos nuestra responsabilidad de organizarnos y preparar el camino para construir aquella nueva opción política de izquierda que emerja del seno de nuestros pueblos y comunidades. 

¡Unámonos en un único frente amplio plural y nacional en contra del neoliberalismo!

Ciudad Universitaria, México, D.F. A 06 de julio del 2012.

COLECTIVO 27 DE MARZO STUNAM

miércoles, 27 de junio de 2012

¿Un mundo sin capitalismo? A propósito de la Modernidad Capitalista.




"[…] estamos encerrados en un horizonte único de la historia, arrastrados hacía la uniformidad del mundo y la alienación de los individuos en la economía, condenados a moderar sus efectos sin tener contacto con sus causas"
(Francois Furet y Ernest Nolte, Fascismo y comunismo, Siglo XXI, Buenos Aires 1999).


Ante la grave crisis mundial que vivimos en la actualidad y de frente a la parálisis creativa que impregna al discurso democrático-(neo)liberal, cabría preguntarnos ¿el capitalismo global es el único proyecto civilizatorio que queda para la humanidad? Las pseudo alternativas que el Estado moderno burgués formula e implementa tanto en el mundo desarrollado como en la periferia global (o más cercanamente, en nuestro México), devienen en el reforzamiento de aquellas fuerzas destructivas que han llevado a una situación límite a eso que el filósofo Bolívar Echeverría denominó como Modernidad.




Esas pseudo-alternativas se inscriben tanto en el espectro de lo económico como de lo político. Desde las “soluciones” propuestas para solucionar la crisis económica a través del “ajuste estructural”, aquellas para frenar el proceso de calentamiento global, de desertificación, de degradación de ecosistemas, de crisis urbana y rural, de escasez energética, de hambruna, de destrucción comunitaria y aniquilación cultural, de deterioro de la salud pública; hasta las medidas tomadas para supuestamente erradicar de “fondo” la delincuencia, la violencia y el crimen organizado, así como la “solución milagrosa” para la estabilidad política de la sociedad global y sus Estados nacionales caracterizada como la vía democrático-electoral de una paz simulada: todas ¡todas sin excepción! edifican un espacio mundial ideológico que encubre y obscurece los verdaderos rasgos y componentes histórico-estructurales de la crisis que vivimos.





Afrontar el peligro cotidiano y de largo plazo que resulta de esta situación límite implica reconocer que capitalismo no es sinónimo de Modernidad. Bolívar Echeverría (1941-2010), distinguió a la Modernidad definiéndola como un proyecto de totalización civilizatoria de la humanidad, es decir, una forma histórica donde el grado de desarrollo de las fuerzas productivas abre a la sociedad mundial, por vez primera, la posibilidad  de garantizar una relación armónica entre las necesidades sociales y sus capacidades productivas: una sociedad de la abundancia. Si, el fundamento de la Modernidad es el desarrollo de las fuerzas productivas (o dicho en términos más simples, el cambio tecnológico).




De acuerdo con el filósofo marxista, podemos rastrear los indicios de la Modernidad desde la Edad Media (siglo X), sin embargo esta habría de alcanzar su madurez a partir del siglo XIX con la Revolución Industrial, empero solo pudo hacerlo estableciendo para ello un compromiso inevitable con la técnica capitalista. La Modernidad adquirió desde entonces una figura de actualización particular: la figura capitalista de la reproducción de la riqueza social.


El capitalismo, entendido como modo de reproducción de la vida económica del ser humano, es de origen contradictorio. Si por un lado el desarrollo de la técnica capitalista apuntala el proyecto civilizatorio de la Modernidad, por otro le traiciona en virtud de imponerle una finalidad distinta: la acumulación de capital. El capitalismo ejerce así una violencia estructural que desquicia las relaciones sociales, en un primer momento mediante el despojo de los medios de producción, y en un momento posterior como despojo privado de la riqueza social producida. La promesa que se abre con el desarrollo tecnológico de la Modernidad (neotécnica) se ve reducida a las exigencias de la clase propietaria de los medios de producción. Aún más la técnica del Capital depreda la naturaleza y sobre explota el trabajo humano, produciendo enormes desequilibrios medioambientales, desigualdad, pobreza y muerte. La modernidad capitalista, como una tendencia degenerativa de larga duración, trata de trascender desconociendo y devastando los valores ancestrales.





Así pues, la violencia estructural característica de la consolidación del modo de producción capitalista no pudo ser sin ejercer por otra parte una violencia supra-estructural en la organización política de los ciudadanos: el Estado como fuerza que detenta el uso exclusivo de la violencia, erigiéndose como el organismo social “perfecto”, ha asumido diversas formas a lo largo de la historia reciente, primero como Estado interventor y benefactor durante los primeros tres cuartos del siglo XX, y posteriormente como Estado neoliberal desde la década de 1980 hasta nuestros días.


La política en el Estado neoliberal es hipócrita: "[...] hace como si la injusticia social no fuera su aliada sino su enemiga.”. Supone un "mundo feliz” y una "paz perpetua" no muy lejanos de alcanzar. Una sociedad civil subordinada por el peso monopólico del gran capital es condicionada por "[...] las necesidades vitales de la riqueza capitalista […]" y tremendamente desigual por que deriva de "[...] una desigualdad estructural, sistemáticamente reproducida [...]". Por esto es una sociedad profundamente dividida. En este Estado autoritario, para Bolívar Echeverría: "El ser Humano neoliberal no está ahí para inventar y transformar su propio programa de vida sino para adivinar y ejecutar un programa que estaría ya dado y sería inalterable [...] para la opinión pública neoliberal la única historia es una no historia [...] la única política que debe reconocerse como viable es, en verdad, una no-política."








La verdadera política debe entenderse como un poder que no se legitima por medio de la fuerza de la violencia sino que lo hace a través de la autoridad que emana de la propia comunidad. Pero hay que desmitificar la relación entre política y violencia.  A contrapelo de la opinión pública moderna que repudia el empleo de la violencia como recurso político de irrupción al monopolio de la violencia estatal, Bolívar Echeverría afirma que: “Lo político, la dimensión característica de la vida humana, se actualiza de manera privilegiada cuando ésta debe reafirmarse en su propia esencia, allí donde entra en una situación límite: en los momentos extraordinarios o de fundación y re-fundación por los que atraviesa la sociedad; en las épocas de guerra, cuando la comunidad ‘está en peligro’, o de revolución, cuando la comunidad se reencuentra a sí misma.” (Bolívar Echeverría, Lo Político en la Política, 1996).


Policia Comunitaria del estado de Guerrero



La Modernidad puede ser otra. Podemos vivir un mundo sin capitalismo. La tarea empieza por recuperar el discurso crítico que destruya las ilusiones de la modernidad capitalista. En nuestro país y en buena parte del mundo “la izquierda política” se ha sumido en la parálisis porque sigue enclaustrada en los propios límites del discurso burgués.




Colectivo 27 de Marzo STUNAM


domingo, 24 de junio de 2012

El Muro de la Indignación: Roger Waters en México.










El pasado 27 y 28 de Abril se presentó en la Ciudad de México el músico inglés Roger Waters, ex integrante de la legendaria banda de rock progresivo psicodélico Pink Floyd. Su visita se inscribe en la gira  The Wall, puesta en escena cuyo nombre hace referencia a uno de los discos conceptuales más famosos y clásicos en la historia mundial del rock. La gira The Wall de una manera original combina las maravillosas composiciones de Roger Waters y David Gilmour con una habilidad artística teatral jamás antes vista. Pero para empezar, y debido a que seguramente la gran mayoría de las personas recuerda a Pink Floyd por el exitazo de la canción “Another brick in the wall (Part II)” cuyo ritmo de guitarra pegadizo y estupendo coro de niños que entona enérgicamente la frase: “¡hey, teacher, leave the kids alone!” (¡hey, profesor, deje a los niños en paz!”), han hecho de esta pieza algo inolvidable, cabría preguntarnos qué hay detrás de tremenda creación artística.

Pink Floyd surge en Inglaterra en 1965. Antes de producir el álbum The Wall (1979), los ingleses ya habían lanzado tres de sus más exitosos discos: The Dark Side of the Moon (1973), Wish You Were Here (1975) y Animals (1977). El Muro marca el fin de toda una década de increíble creatividad por parte de los integrantes del grupo, más aún representa el punto máximo de composición alcanzado por Waters, quien escribió casi la totalidad de las canciones del disco. Lamentablemente para el mismo año en que sale a la venta The Wall, Pink Floyd comienza a experimentar una serie de rupturas entre algunos integrantes de la agrupación que culminarían con la retirada de Roger Waters en 1985. Desde 1968 Waters se convirtió en la persona con mayor sentido artístico del grupo y fue sin duda el que marcó la dirección en sus años más esplendorosos.







Sin afán de realizar aquí una descripción detalla de The Wall –puesto que basta con “googlear” su nombre y consultar Wikipedia para darse una idea más completa–, podemos decir que es un álbum conceptual que expone la historia de un personaje ficticio denominado Pink: un rockero famoso (el cual sería como el alter ego de Roger Waters, y en ocasiones, del ex integrante Syd Barrett) que emprende un camino fantástico plagado de una angustia psicodélica que resulta de toda un serie de recuerdos perturbadores de sus experiencias de vida (con su Madre, su Padre, la educación, las drogas, la guerra, las mujeres, el matrimonio), experiencias que, como si fuesen ladrillos, van poco a poco orillándolo a su alienación de la sociedad y al aislamiento metafóricamente representado por la edificación de un Muro. La idea de construir un muro de Waters buscaba también reflejar la relación entre el grupo y la audiencia. Una relación que a la vista de los años se ha tornado en un lazo cada vez más fuerte, tal como nos demostró el concierto ofrecido hace unos días.






La presentación de The Wall en el Foro Sol fue de un impacto visual y sonoro sin igual. Con un costo de 15 millones de dólares, el escenario estuvo conformado por 424 ladrillos gigantes levantando un Muro de 70 metros de largo y 11 de alto (La Jornada, 2012). Un espectáculo épico y de gran trascendencia.

Waters dedicó el concierto con sentimiento a los desaparecidos, muertos y afectados por la supuesta “guerra” contra el narco  que se desarrolla en nuestro país. En uno de los extremos del monumental muro se erigían con profundo significado los símbolos de indignación y protesta que expresan el sentir de nuestro pueblo ante la situación actual que vivimos: una gran cruz por las mujeres muertas de Juárez; las leyendas: "ni una más", "No + Sangre", "¡2 de Octubre No Se Olvida!", "¡Estamos Hasta la Madre!", "Capitalismo" (escrito con la tipografía del conocido y trasnacional refresco de cola), imágenes y fotografías de los caídos y afectados en los conflictos armados y sociales de los últimos tiempos,  como la de Juan Francisco Sicilia –hijo de Javier Sicilia fundador e integrante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad– que por primera vez se hacía pública para apoyar el mensaje que Roger Waters buscaba transmitir. Aparecían también personajes de irrupción histórica como Emiliano Zapata, Salvador Allende, Mahatma Ghandí, entre muchos más, así como hombres, mujeres y niños mexicanos y del mundo (Irak, Afganistán, etcétera) sufriendo las consecuencias de una política autoritaria que el jabalí del capitalismo global representa: un globo inflado con helio y estampado con logotipos, símbolos de empresas trasnacionales, de religiones, de estados nacionales, del capital, sobrevoló  en el Foro Sol para terminar siendo “devorado” por las masas de eufóricos asistentes, todo lo anterior constituyó el contexto, y a su vez, parte del contenido de tan impactante evento. 




Este genio compositor, visionario y gran humanista, aprovecha y utiliza toda la tecnología audio-visual no solo para deleitarnos con sus muy elaboradas y melódicas canciones, sino que plasma y establece una conexión histórica y simbólica con los problemas actuales derivados de años de políticas neoliberales, autoritarias y destructivas. Waters previamente había solicitado reunirse con miembros del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad para conocer de su voz como es que la vida de millones de mexicanos se desarrolla en un contexto social de guerra, muerte y miedo, el que sin embargo es replicado con el dolor, la indignación y la organización emanada de la solidaridad entre los que terrible y trágicamente han perdido a sus seres queridos. Una comisión de este movimiento asistió el día viernes al magno evento y en el intermedio pudieron convivir con Roger –incluso tomándose una foto en apoyo a la Ley Nacional de Victimas recientemente aprobada en el Congreso de la Unión.




La calidad y sensibilidad de nuestro admirado artista es muestra de su compromiso ético con las causas más justas del mundo en estos tiempos. Ejemplo de lo que es un verdadero artista, que no es indiferente a la injusticia y a la lucha política. Sin duda alguna, acontecimientos como este constituyen una alternativa para  la resistencia y el uso del arte para desmitificar la modernidad capitalista y sus implicaciones sociales, culturales y artísticas.


Colectivo 27 de Marzo STUNAM